La primera vez que vimos Yoha Gálvez fue en un rodaje de la sueca Erika Lust. Era la camarera latina que le preparaba una sorpresa a su novio (en la ficción y en la vida real), también camarero. Tenían sexo tiernamente, y al final, ella le sorprendía con un test de embarazo positivo. Yoha, colombiana de nacimiento, ha recorrido el espectro del cine para adultos de un extremo a otro: tanto le dio hacer porno para mujeres como el cásting para una escena del director de porno freak, Torbe. Junto a su novio y pareja creativa, Leo Gálvez, trabaja para la mayoría de las productoras actuales. Sus trabajos se concentran en España, por lo que ha sido elegida la ‘Pornostar 2011′ de ese país.
La revista Primera Línea le hizo una entrevista a la que le sumó una impresionante galería de imágenes.
¿Cómo entraste al porno?
Por una muy buena y muy loca decisión que tomamos Leo y yo en casa. Recuerdo cómo una tarde estábamos sentados en la terraza y me dijo: “Nena, ¿no te gustaría hacer porno?”. Le miré y le dije si estaba loco. No me sentía con un cuerpo 10. Después de una larga conversación, me convenció de que iba a ser de las mejores. Yo lo dudaba. Pero tras las primeras escenas, supe que era capaz de mucho.
Torbe te inició. ¿Qué nos dirías para convencernos de que Torbe es lo más?
Yo no tengo que convencer a nadie de quién es Torbe, sólo puedo decir que conmigo se portó muy bien. Tenía un concepto equivocado de él, y cuando le conocí en persona me llevé una gran sorpresa, porque no era para nada cómo lo había imaginado. Me ayudó a introducirme, cosa que siempre voy a agradecerle, aunque creo que después ya ha sido todo cosa mía y de Leo, que es el que me ha llevado siempre por el buen camino. No puedo decir nada malo de Tito Torbe.
¿Cómo fue ese primer cásting?
Del cásting de ‘Parejitas’, con Torbe, hay dos versiones: la de Leo y la mía. Yo estaba muy nerviosa. Antes de entrar en su casa, casi vomito. Sólo de pensar que todos mis amigos me iban a ver, toda mi vida me pasaba por delante. Leo me ayudó, pero creo que le pasé a él la ansiedad, porque no funcionó muy bien [risas]. ¡Aunque con el gato pelón y la perra por ahí dando vueltas, tampoco era muy fácil!
¿Hiciste pelis que se venden por el morbo de ver a una pareja de verdad?
Renovarse o morir. La gente quiere ver la realidad, quiere sentir que pueden follarse a esas chicas que ven por la calle, y por eso triunfa el porno amateur. Leo y yo hemos trabajado juntos, pero la mayoría de nuestras escenas son con chicos y chicas diferentes.
“Desde que perdí mi virginidad he sido muy liberal. Vivir experiencias diferentes en pareja fue muy divertido”
¿Qué tal la experiencia de trabajar con el famoso director Pierre Woodman?
Lo pasamos muy bien con él. Me citó en un hotel y me hizo una entrevista en la que una de mis respuestas fue: “Mira, no me gusta tener muchos chicos, porque son más los que van a estar mirando que haciendo, así que cuenta mis agujeritos y tú me dices con cuántos puedo estar”. Él me miró y me dijo: “¿Con tres?”. “Pues a eso le sumas dos, uno para cada mano, y así lo tengo todo ocupado”, le contesté. Me volvió a llamar y me tenía una sorpresita en el hotel preparada: no fueron cinco chicos, pero sí tres (entre ellos, Leo). Lo pasamos genial y terminamos la escena. Todos se fueron, me quedé sola con él y me ofreció mucha pasta por hacerme una lluvia dorada, a lo que me negué rotundamente. Nunca hagas nada que no te guste, no todo es cuestión de dinero.
¿Por qué prefieres el hardcore?
Por que me encanta el sexo fuerte. Me gusta que me follen duro y que me hagan tragármela hasta el fondo. Sentir cómo se les pone dura y ver lo cerdos que se ponen…Todo eso me pone a 100. En el momento del sexo, me gusta mucho que me den fuerte, que me den cachetes, que me cojan del cuello y del pelo. Me pone mucho, para mí es como un juego en el cual me siento su muñequita, y me gusta. Eso no quiere decir que sea completamente sumisa, porque también me gusta dar candela y dominar. Lo que pasa es que eso me sale más con las chicas: me pone lo guarras que son conmigo.
Descríbenos el sexo con Rocco Siffredi y con Nacho Vidal, los más grandes…
Rocco me la metió sólo un rato. Me quedé con ganas de más. Es un caballero, no va de prepotente, te trata tan bien que te deja ser tú misma, y ésa es la única manera de hacer una buena escena. A Nacho sí que pude probarle bien. De hecho, hicimos dos escenas anales, así que te puedes imaginar… ¡Me puso fina, fina!
Te operaste los pechos. ¿Eso da más dinero?
Me operé porque era que quería hacer antes de meterme al porno. No fue por dinero.
¿Alguna vez te han discriminado en el porno por ser latina?
Nunca. Al contrario, más bien les encanta el morbo que desprendo. El del porno es un mundo en el que la gente tiene la mente muy abierta.
Eres la preferida de los expertos. ¿Cómo has logrado encajar tan bien?
Siempre he sido yo misma. Tengo mi estilo propio, no finjo, yo follo, soy responsable. Intento llegar siempre a mi hora y creo que tengo muchas cosas especiales cuando me conoces que no se ven en la pantalla. No soy la más popular, porque no me promociono en ese aspecto, y tampoco me muero por serlo. Eso es algo que no me importa.
¿Qué es lo más hardcore que has hecho?
Hace poco fui a Budapest, donde me encontré con mis amigos de la productora Kink. Me propusieron hacer una escena donde supuestamente me violaban cinco tíos que entraban a robar a casa. Me ataron los pies y las manos y tuve que hacer posturas muy complicadas. ¡Sin contar que todos los chicos tenían súper pollones!
Antes del porno, Leo y tú erais swingers.
Desde que perdí mi virginidad he sido muy liberal. Vivir experiencias diferentes en pareja fue muy divertido. Eso hace que tu relación sea mucho mejor.
¿Qué sentiste la primera vez que viste a Leo con otra? En privado y en el porno.
Cuando éramos swingers y vi a Leo con otra no me importó, porque yo estaba ahí, me lo pase muy bien. Pero cuando le vi haciendo escenas con otra chica, sí que sentí un poco de celos, eso no lo puedo negar. Sentí como recorrían por mi cuerpo unas serie de sensaciones muy extrañas. No es fácil, pero él me ha demostrado día a día que me quiere a mí y que el trabajo es sólo sexo… Y es verdad, ¡con quien se despierta es conmigo!

“Rocco me la metió sólo un rato y me quedé con ganas . A Nacho sí que pude probarle bien”
¿Sabes cuánto ganaba una actriz porno?
No, sé que hubo una época de oro pero hoy no tengo nada que envidiar, porque gracias a Dios me va de lujo. Miro adelante.
¿Cuánto es lo máximo que has ganado en el porno? ¿Y lo mínimo?
¡Las señoritas no hablan de dinero! Siempre he cobrado por mis trabajos.
¿Hay alguna actriz que te ponga particularmente celosa cuando folla con tu Leo?
Ninguna. Diferente sería que le viese tonteando. Ahí sí que me enfadaría, pero no con ella, sino con él.
¿Qué tal la escena de Leyla Black y Leo?
La vi entera. Da gusto ver una escena así. Había sexo de verdad, y eso se nota en la cámara. Además ellos tienen buen rollito. Besitos, Leyla. La próxima, conmigo.
¿Qué me dices de Leyla?
Es muy profesional. Me gusta mucho su rollito tierno-tímido y cañero, me pone mucho. Me he dado cuenta de que es legal, así que se merece todos mis respetos.
Dicen que eres una actriz trabajadora. ¿Qué significa eso en el porno?
¿Tú crees que las actrices no trabajamos? La mayoría de la gente piensa que sólo follamos o que nos pasamos todo el día tocándonos las narices o el chochete, pero no es así. Hago muchas cosas, no sólo follar y estar de fiesta. Ahora Leo está produciendo para Estados Unidos y yo le llevo todo el papeleo, a parte del estilismo. Hago webcam, shows, la web, escenas, la casa, la perra… [risas] ¡Son muchas cosas!
“Me gusta que me follen duro y que me hagan tragármela hasta el fondo”
Cuentános una anécdota de webcam.
Un chico de lo más simpático me pidió ser sometido. Le dije: “Ponte ropa de chica”. Trajo ropa de su hermana y se la puso. Le dije: “Qué guapo estás”, y me contestó: “Guapo no, guapa” [risas]. “Pues ponte tetas”, le contesté. Y se puso sus tetas, se pintó, se puso toda guarra para mí y le dije: “¿Qué tienes para mí? Porque te voy a follar entera”. Se puso a saltar, y de repente sacó un calabacín muy grande. Le dije: “Métetelo en el culo y luego te lo comes”. Me sorprendió la facilidad con la que le entraba el calabacín. Y sí, acabó comiéndoselo.
Sabemos que acabas de descubrir la eyaculación femenina…
Nunca lo había probado. Me gusta conocer mi cuerpo. Una tarde, haciendo webcam me puse a tocarme de manera suave pero intensa. Sentí que mi coñito cada vez se ponía más caliente. Me dieron unas ganas inmensas de correrme y pensé que era de la forma normal, como siempre, pero vi que mi coño se llenaba de líquido. Saqué el consolador y de repente sale un chorro y ¡zas!: me cargué el ordenador.
¿Piensas a veces en el retiro precoz?
No se puede vivir del cuerpo toda la vida y también queremos tener hijos. Ser actriz y mamá al mismo tiempo me parece que no es muy compatible. Pero todo llegará, por ahora me preocupo del hoy.






Cali Logan…y Felicidades…
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Comments
Otra que bien (mal) podemos llamarla “boliviana” !!!
me encantan las buenas películas, las chicas estan muy buenas,lo triste de dodo esto es que cuando observamos, lo que tienen los muchachos nos dfa un poquito de envidilla.bueno para los que estamos casados si nos acompañan nuestras mujeres podremos hacer una muy buena fiesta. miguel angel prodolliet