Jose Mourinho puede hacerle un gesto ofensivo a Lionel Messi; pisarle la cabeza a Cesc Fábregas; agredir a Tito Vilanova y ser considerado el emisario del “antifútbol” en España. Aún así, el entrenador del Real Madrid asegura ser una persona totalmente diferente fuera del campo de juego. Y hasta habrá quienes respalden esos dichos.
Sin embargo, lo que se ve en el césped y en las conferencias de prensa es lo que se ha convertido en la marca registrada del DT como personaje mediático: actitudes soberbias, pendencieras y agresivas. Así y todo, éste no es el único Mourinho que existe. “A Mourinho nadie lo conoce. Lo conoce la familia, los amigos y quien me conoce de verdad”, sostiene.
“Fuera del fútbol soy un hombre totalmente distinto al que está en el fútbol. Si en el fútbol lo arriesgo todo, soy arriesgado en la forma de liderar, arriesgo en la manera de comunicar, de gestionar mi relación con la prensa…, arriesgaré mucho con el equipo, ya lo verán… En mi vida personal, sin embargo, soy exactamente lo contrario: riesgo cero, perfil bajo, inversiones económicas cero. Riesgo con mis euros cero. Soy un hombre de perfil bajo, no me gusta la vida social, nada. Y la mentira, lo que menos me gusta”, dice.
El fútbol es para este portugués de 48 años la vida. Y aunque pregona que ser “buen padre de familia” es una de sus motivaciones, la verdad es que no faltó ni siquiera a los partidos que tenía que jugar cuando su mujer, a la que conoció cuando ella tenía 15 años, estaba dando a luz.
“Mi familia sabe que yo no sería la misma persona si no me dedicara a mi profesión.”
Es que el fútbol es su “hábitat natural”. Su padre fue jugador y entrenador, así que la pelota es una especie de herencia. De él Mourinho asegura haber aprendido que la honestidad es un valor fundamental en la profesión. “Siempre he tenido una relación absolutamente fantástica con mis grupos de trabajo y me parece que la culpa de esta relación es esa honestidad que mantengo con los jugadores”, revela.
“A Mourinho nadie lo conoce. Me conoce la familia, los amigos y quien me conoce de verdad”
Pero al deporte ‘Mou’, como lo llaman, también lo combina con una importante dosis de intelectualidad. Asegura que su forma de pensar “es el fruto de la unión de la universidad y el fútbol”.
¿Y de donde sacó el técnico ‘blanco’ la afición por el estudio? “La presencia de mi madre (una profesora de portugués), su actividad, me influyó para tener un poco de control de esa pasión y mantener una motivación cultural y académica“, señala. Su esposa también tiene responsabilidad por este costado de Mourinho: “Ella también tiene formación universitaria, de filosofía, yo estudié educación física”.
“Soy un hombre de perfil bajo, no me gusta la vida social, nada”
¿Pero quién conoce tan bien a Mourinho como para dar detalles de cómo realmente es? Él dijo que el periodista y exjugador británico Michael Robinson da con el talle. A ver qué dice Robinson: “El tiempo en que estuve con él fue muy gratificante; me llevé la impresión de un hombre cálido, afectivo y espléndido. Según ha ido evolucionando, esas características han calado en su personalidad y ahora no solo es un gran entrenador, sino que tiene muchos registros como ser humano. Se pone un traje ante los medios, pero es un crack de la comunicación, generoso con los futbolistas; les hace saber que ellos son los que ganan y él es el que pierde, por eso le tienen adoración. Les transmite amor y respeto; es más blando que duro. Sus guerras dialécticas son momentáneas. Son pequeños instantes en una vida que inspira un especial cariño”.
Hay una anécdota que podría definir al Mourinho “crack de la comunicación” del que hablaba Robinson. Se dice que sus reuniones con los jugadores previas a los partidos son “alocuciones más doctrinales que futbolísticas”. Un día, antes de disputar un partido con el Atlético de Madrid, Mourinho apareció ante sus jugadores con esto: “Quiero decirles otra cosa. Anoche tuve una percepción, un feeling. Cuando tengo esos feelings tan fuertes, se cumplen. Soñé que, si ganábamos al Atlético, ganaríamos la Liga. Lo vi claro. Y, cuando lo veo tan claro, siempre se cumple”. Nadie sabe si ese sueño realmente existió, pero ese partido finalmente fue ganado. ¿Un mensaje estimulante encubierto? Muchos aseguran que este es el estilo Mourinho.
A pesar de que suele ser una polémica figura mediática, Mourinho prefiere mantenerse lejos del juego de la prensa. “No leo periódicos ni veo la televisión”, asegura y dice que no lo hace como “protección para mi estabilidad personal”. Aquí encontramos a un Mourinho sensible a las opiniones de los demás. “Si llega una persona cercana que habla mal de mí, eso sí me genera un problema porque significa que algo está mal, o en mí o en esa persona”.
Y aunque reconoce que el fútbol le ha dado cosas buenas, también admite que ha hay un costado que no le satisface. “He perdido totalmente mi privacidad. Todos me conocen, todos hablan de mí, no puedo ir por la calle con tranquilidad, no puedo pasear con mis hijos, con mi mujer, con mi familia, no puedo viajar tranquilamente. Y tengo que leer muchas mentiras -cuando leo- sobre mí“.
No poder dedicarle el tiempo que quisiera a su familia es algo que ‘Mou’ no agradece de su oficio. Sin embargo admite: “Mi familia sabe que yo no sería la misma persona si no me dedicara a mi profesión.”
Textuales: diarios El País y El Mundo.






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Comments
un cagon y malaleche
el sr, mourinho, se banca a qualquiera.y sabe mas que qualquierqa del barza, este año ños vamos a pesca como mojarras en lago seco